Más locura que cordura

Este texto fue enviado por Agustina González y editado por el Comité editorial de Cuento Colectivo. La autora quiere recibir recomendaciones acerca del título. También tú puedes escribir un cuento para niños en este enlace.

time

El señor tiempo controlaba todo lo que pasaba en el universo, su mascota era un reloj de arena y se llamaba media hora. El señor tiempo vivía a través de los momentos de todas las personas, pero no tenia momentos propios y eso lo entristecía. Las personas desvalorizaban su trabajo, decían: “ El tiempo es relativo ”, “ El tiempo no existe” , “ El tiempo es oro”. ¡Todos equivocados! Y  a él le dolía. Un día cansado de todo, abandonó su trabajo y se cambió el nombre a Jerry. El mundo se dio vuelta  ¿Qué harían sin el tiempo?

Los árboles dejaron de crecer, las personas dejaron de envejecer, las montañas ya no se erosionaban, la capa de ozono ya no se deterioraba, los científicos ya no experimentaban y la gente ya no aprendía, las estaciones dejaron de existir, la música no marcaba bien los tiempos y el vino ya no se añejaba.  Pero lo peor era que nadie nunca volvió a cambiar de emoción, vivían en una constante neutralidad.

El señor universo empezó a preocuparse, este caos lo alarmaba y no sabía a que se debía. Armó un jurado junto a todas las leyes de la física y del espacio y debatieron por quien sabe cuanto tiempo, ya que no existía. Mal culparon a la humanidad y los sentenciaron a toda la eternidad sin ninguna ley universal que ejerciera su poder.

Así, los mares quedaron flotando por el espacio, todo quedo en una monotonía gris y el mundo se fue apagando hasta quedar en la oscuridad. Las estrellas y el cielo se derrumbaron frente a sus ojos y ni el sol ni la luna volvieron a brindarles sus amaneceres ni anocheceres. La tierra dejo de girar y todo quedo tan quieto e inmóvil como un mueble, incluso los corazones dejaron de latir.

Todo era un caos, pero Jerry no era indiferente a tal situación, su tiempo y culpa lo fueron consumiendo, se sentía tan mal como un libro cuando no es leído o una guitarra cuando no es tocada. Decidido y arrepentido por sus actos, se presentó frente a la corte, les dijo que esa condena era demasiado injusta y les explicó que la culpa no era de ellos sino suya. La corte tomó su iniciativa y lo declaró culpable, condenándolo a ser el señor tiempo por el resto de la eternidad, sin descansos, y lo mas cruel, sin ni un poco de cariño.

Jerry, o mejor dicho, el  señor tiempo, volvió a trabajar, caminando con sus pies casi arrastrados por el suelo y sus ojos cansados. Pero al llegar, todas las personas que lo hicieron sentirse mal alguna vez por no tenerlo en cuenta, lo estaban esperando con un sin fin de tortas con el mensaje de “ Bienvenido Jerry”.  Así, el señor tiempo consiguió sus momentos tomando mates, charlando, jugando una que otra partida de truco… siendo feliz. El mundo recuperó su cordura y nunca más la volvió a perder.

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