Sigue participando en este cuento de narcotráfico, pandillas y violencia

Cuento en construcción

Este ejercicio inició como una narración a partir de una fotografía, pero gracias a los aportes de Enrique Castiblanco se ha convertido en una historia de violencia y narcotráfico. Sigue participando, todavía falta un poco para el final de este cuento llamado por el momento “Traficantes en Nueva York”.

Foto por Julian Palma

En un viejo establecimiento en el barrio “Queens” de Nueva York era que el traficante de drogas conocido como “Threepac Hob-nobba” tenía su expendio ilegal, el más antiguo y conocido de la ciudad. Mientras estaba en el balcón del apartamento con los otros integrantes de su red, contando billetes y fumando hierba, se escucharon varios golpes duros en la puerta.

Enseguida Threepac se acercó a la puerta junto con dos de sus compañeros, sujetando los revólveres que tenían en sus cinturones para desenfundar si venía al caso. “¿Quién es?” preguntó Clowny Mint Flava. “Es George”, dijo alguien. “¿George?” preguntó Clowny Mint Flava. “Sí, George, ábreme pana”.

Al abrir la puerta entró George junto con dos acompañantes. “¿Qué necesitaban?” preguntó Threepac. George respondió: “Dame tres gramos de H”. Mientras Threepac iba por la mercancía Clowny Mint Flava y los demás esperaban en la sala. Una vez terminada la compra, George dijo “también les tengo un mensaje de Winston. “¿De quién?” preguntó Threepac con su tono agresivo usual. “De Winston. Manda a decir que hay un nuevo jefe en la zona”. En ese momento George y sus amigos sacan sus armas y se forma un tiroteo en pleno apartamento que culminó con la muerte de Threepac y sus secuaces. Era cierto, había un nuevo jefe…

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  1. Samy era un chico común y corriente de Nueva York. Acababa de entrar a la universidad y tenía muy planeada toda su vida. Su ideal era convertirse en un reconocido arquitecto de la ciudad. Desde que estaba en la secundaria, Bobby tenía la costumbre de fumar marihuana. Como el apartamento de Threepac estaba a unas cuadras, era ese el lugar donde compraba desde hace años y a pesar de la mala apariencia del barrio, Samy ya se sentía como uno más de allí cuando iba a comprar lo suyo.

    Golpeó en la puerta tres veces y quien le abrió fue George… “¿Qué quieres?” preguntó. “Es Samy… lo usual” contestó. Lo que no sabían ni Samy ni George ni ninguno de sus amigos, era que por las escaleras venía el escuadrón de venganza del difunto Threepac…

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