Polaroids de los sueños (título provisional)

Cuento en construcción

Esto que inició como una propuesta de narración a partir de la imagen ahora tiene un punto de partida gracias a los aportes de Jean Pierre Bellamy y Gladys Trujillo. Los invitamos a que continúen la narración. La historia apenas comienza. Una vez sepamos el final de esta pasaremos a la etapa en la cual le inventamos títulos.

Foto tomada de www.thecoolhunter.net

Clarisa tomaba polaroids de sus sueños. Por las tardes, subía al cerro, se sentaba en la vieja roca negra y contemplaba los campos de trigo mecerse al ritmo de la brisa, como un océano dorado en miniatura. Soñaba con escapar… sacaba la cámara, guiñaba un ojo, encuadraba su sueño en el objetivo y disparaba. La cámara le devolvía su sueño negro con un ruido mecánico. Ella lo tomaba con cuidado entre el índice y el pulgar, observaba las mareas del mar de trigo y, cuando apreciaba un soplo lo suficientemente enérgico, separaba los dedos y su sueño volaba. Siempre antes de que la polaroid revelara la imagen.

Cada sueño superaba al anterior. Algunos eran más coloridos y otros más emotivos, pero los que más le gustaban a ella eran en los que podía volar. Nunca era más libre que cuando sentía ese vértigo que le atacaba el estómago cuando se elevaba y se topaba de frente con las nubes, igual al que sentía de niña al subirse a un columpio.

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One Comment on “Polaroids de los sueños (título provisional)
  1. Esa costumbre terminó cuando la familia de Clarisa entró en una crisis económica y a ella le tocó vender su cámara fotográfica. Un día, meses después de haberla vendido, mientras caminaba por los mares de trigo y se imaginaba otros mundos, notó lo que parecía ser una de sus fotografías enterrada en la arena. La sacó de allí, la limpió con su falda y vio la imagen. Al verla, abrió los ojos un poco más para confirmar que estaba viendo lo que creía. Era ella, en su bicicleta, volando atada a muchos globos. La cámara le había revelado uno de sus sueños…

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