Mar cristalino en el horizonte

Te invitamos a participar en esta historia. Síguela e intenta producir un nudo o algún punto de tensión en la trama. Lo anterior es recomendado por grandes maestros de la escritura… esencial para mantener el interés del lector. Haz tu aporte en la zona de comentarios de esta entrada o escribiendo a comiteeditorial@cuentocolectivo.com.

mar azulSombrero y camiseta de marinero, habano en la boca, whisky en mano, gafas de sol de lujo y el mar cristalino en el horizonte. ¿Qué más podía pedirle Guido a la vida? Estas eran las vacaciones que él se merecía. Tomás, su mejor amigo desde el colegio, Linda, la esposa de Tomás y Paula, su esposa, tomaban cocteles mientras él jugaba a ser capitán, manejando el timón del velero…

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  1. Los pronósticos con respecto a clima eran favorables para toda la semana. La idea era navegar hasta la Isla de los Cocos, a 30 horas de distancia. Una gran aventura para este par de amigos, fanáticos de los barcos, veleros y todo lo que tuviera que ver con el mar.

    A las 9 p.m., Linda culpó a la gran cantidad de sol que había recibido todo el día por su cansancio tan temprano, se despidió de todos y fue a dormir a su habitación. Los otros tres siguieron tomando whisky, los hombres de manera “moderada”, teniendo en cuenta que estaban a cargo del velero.

    “A decir verdad yo estoy un poco cansado también”, dijo Guido un par de horas después. “No te preocupes hermano”, le contestó Tomas. “Yo cubro estas primeras horas y te despierto en la madrugada cuando necesite descansar”. “Perfecto. ¿Vamos entonces Paula?” le dice Guido a su mujer. “Yo te alcanzo amor, creo que me quedaré disfrutando de las estrellas y de tus historias de la adolescencia, ahora que a Tomas se le suelte la lengua un poco más”.

    “¿Cuidado con lo que revelas, eh?” advierte Guido. “¿Es que acaso hay mucho que esconder? dice Paula entre risas. “Ya sabes” dice Guido mientas señala con su dedo a Tomas. Tomas le guiña el ojo…

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