El dinosaurio

Cuento en construcción

Regla: Crear en máximo dos páginas de Microsoft Word en letra Times New Roman o Arial 12  el contexto  del  cuento de Augusto Monterterroso “El Dinosaurio”. Este juego es un homenaje a Monterroso.

Foto de David Drexler

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba ahí.

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  1. Corría y corría y el gran Tiranosaurio con sus dientes enormes iba detrás de él. Estaba corriendo con toda su fuerza y la gran criatura detrás suyo rugiendo tenían su corazón acelerado a mil. De pronto abrió sus mandíbulas el imponente disosaurio e intentó comerse al protagonista de un bocado pero esta saltó esquivándolo, pero golpeándose en la cabeza con una roca y quedando inconsciente. Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba ahí. El dinosaurio sonrió, abrió después sus mandíbulas con furia y esta vez sí se tragó al protagonista de un bocado.

  2. “Un sueño dentro de otro”

    Cuando tenía sólo 8 años Henry le insistió por muchos días a mi madre para que lo llevara a ver el estreno de la película de moda, “Parque Jurásico”, del director estadounidense Steven Speilberg, el mismo de “Tiburón”. Cuando por fin consiguió que cediera, apartaron entradas en los mejores puestos del cine. Cuando Henry vio la película quedó impresionado. De hecho fue más real de lo que se había imaginado y por un momento pensó que ese T- Rex se saldría de la pantalla y se comería a todos en la sala. A decir verdad, me se impresionó más de lo y al final le preguntó a su madre que cómo habían hecho para hacerla, que en qué parte del mundo estaban esos dinosaurios. Su madre le contestó que los dinosaurios ya no existían, que eran efectos especiales de la película. Henry no entendió muy bien qué fue lo que le quiso decir su madre. Esa noche soñó que era uno de los personajes de “Parque Jurásico”. Soñó que estaba en un inodoro portatil, defecando tranquilo, cuando de pronto el T- Rex arrancó de un mordisco mitad del cubículo, dejándolo expuesto. Henry sintió un fuerte dolor en el pecho del miedo que le ocasionó ver ese T – Rex rugiendo. El fuerte rugido causó que se despertara. Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba ahí.

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