2 Comments

on “Creale un final a esta historia sobre dos compañeros de celda, condenados a morir
2 Comments on “Creale un final a esta historia sobre dos compañeros de celda, condenados a morir
  1. César conoce bien Diego y sabe que cuando éste empieza a manifestar dificultades entre discernir entre la ficción y la realidad, lo que es fantasía y lo que no, es que está a punto de entrar en otra de sus crisis. La estrategia de César siempre es seguir el juego… entrar en la fantasía, para evitar que la crisis se vuelva peor. Peor como esa vez que un simple robo se tornó en sangre, en muerte. César siempre se arrepintió de haber ignorado las señales de ese día.

    César se levanta de su cama, en la que había estado acostado todo este tiempo. Al hacerlo, ve en la cama de su compañero, un ejemplar viejo de “Cien años de soledad” de Gabriel García Márquez y otro de “A sangre fría” de Truman Capote. Diego mira por la ventana, César le toca el hombro y Diego da media vuelta y lo mira. Sus ojos parecen a punto de soltar una lágrima.

    Diego: He tomado una decisión y quiero que me escuches bien. No permitiré que mis enemigos se regocijen al ver mis entrañas arder. Si debo morir, será en función privada, amigo. ¿Ni a morir cuando quiera tengo derecho? ¡Que se pudran! Hazme el favor, yo sé que sabes como.

    César no sabía qué hacer con lo que acababa de escuchar. ¿Sería otro de los desbordes mentales de su amigo? No obstante, sus palabras parecían llenas de lucidez. Era cierto, un hombre, por mala semilla que sea, debe al menos tener el derecho de tirar la toalla cuando él mismo quisiera. Si de verdad eso era lo que su amigo quería, no le iba a negar su petición.

    César: Date la vuelta.

    Diego sonrió, miró a su compañero directo a los ojos y luego dio la vuelta. César pasó su brazo derecho por el cuello de su amigo y justo antes de que empezara a apretar…

    Diego: ¿César?
    César: Dime
    Diego: De verdad, perdón.
    César: No te preocupes.
    Diego: Nos vemos del otro lado.

    César apretó el cuello de Diego, después de varios largos segundos, éste murió en brazos de su amigo.

Deja un comentario