“O mendigo que sabia de cor os adágios de Erasmo de Rotterdam”, ¿un clásico contemporáneo?

Texto escrito por Vilto Reis y editado por Cuento Colectivo. Vilto vive en el sur de Brasil. Es un cuentista, guionista y creador del portal literario Homo Literatus (http://homoliteratus.com/).

Evandro-Affonso-Ferreira

 

Después de hablar de uno de los mejores libros brasileños de los últimos años, Barba Ensopada de Sangue, leí otra novela publicada recientemente en Brasil, que me llamó la atención. Es O mendigo que sabia de cor os adágios de Erasmo de Rotterdam, obra premiada como la mejor novela brasileña de 2013, según el Prêmio Jabuti de Literatura, escrita por Evandro Affonso Ferreira.

El título del libro es largo, pero no es solo esto lo que llama la atención, hay mucho más, un tejido de ideas con cierta originalidad. El personaje principal de la historia es un mendigo que va recordando su vida en cuanto la relata a un interlocutor identificado apenas como “señor”. En un momento dado, el mendigo habla: “Minha mendicância é voluntária: perdendo a amada perdi incontinenti o interesse por tudo-todos”  (Mi mendicidad es voluntaria, al perder a mi amada perdí imediatamente el interés por todo y todos).

Entonces, el lector comienza a comprender a esa extraña persona que lleva consigo un libro de adagios de Erasmo de Rotterdam, del cual se acuerda de memoria y todo el tiempo cita sus frases, que combina con su discurso, con olor de poesía y tragedia. Su relato es fragmentado, aunque construido en un libro de un único párrafo, que se extiende del empiezo hasta el final de la obra. Las muchas repeticiones dan unidad a un discurso emocional. Y el mendigo habla de su historia, de los diez años en la calle, aunque no deja las cosas exactamente claras.

Existe en la obra una especie de “esperanza triste”, un llegar-jamás-llegar que sigue el pobre mendigo. Pero como no era suficiente la profundidad dramática del personaje y sus opciones personales, la narración de las imágenes de la ciudad – grupos de mendigos – son simplemente enriquecedoras para el análisis de la obra y del contexto urbano. Bajo la mirada de este intrigante narrador, figuras emergen descritas por éste como la mujer-molusco y el niño-mariposa. Estos dos personajes, aliados a otros mendigos, componen el cuadro miserable, ámbito de millares de personas que habitan nuestras ciudades. Pero principalmente estos personajes sin nombres, sólo apodados, ganan vida en su forma edipiana de relacionamiento. En una combinación de amor, soledad y delirio, O mendigo que sabia de cor os adágios de Erasmo de Rotterdam es un libro que merece el premio recibido.

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O mendigo que sabia de cor os adágios de Erasmo de Rotterdam
Evandro Affonso Ferreira
Editorial Record
2012
128 páginas

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