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on “¿Qué historia se les ocurre a partir de esta imagen?
6 Comments on “¿Qué historia se les ocurre a partir de esta imagen?
  1. Hola,
    Llevo un tiempo siguiendo vuestro blog pero todavía no tengo muy claro cómo participar. Os remito mi propuesta para empezar este cuento. Por favor, si no es el modo correcto ¿Podéis indicarme cómo hacerlo para seguir vuestras reglas?
    ————————
    Clarisa tomaba polaroids de sus sueños.
    Por las tardes, subía al cerro, se sentaba en la vieja roca negra y contemplaba los campos de trigo mecerse al ritmo de la brisa, como un océano dorado en miniatura. Y soñaba con escapar. Sacaba la cámara, guiñaba un ojo, encuadraba su sueño en el objetivo y disparaba. La cámara le devolvía su sueño negro con un ruido mecánico. Ella lo tomaba con cuidado entre el índice y el pulgar, observaba las mareas del mar de trigo y, cuando apreciaba un soplo lo suficientemente enérgico, separaba los dedos. Y su sueño volaba. Siempre antes de que la polaroid llegara positivar.

  2. Cada sueño superaba al anterior.
    Algunos eran más coloridos y otros más emotivos, pero los que más le gustaban a ella eran en los que podía volar.
    Nunca era más libre que cuando sentía ese vértigo que le atacaba el estómago al sentir que se elevaba y se topaba de frente con las nubes, igual al que sentía de niña cal subirse a un columpio.

  3. Era un día de esos grisáceos como de otoño. Era un buen día, sin ese calor pegagoso. Era un buen día para dejarse reinventar con el viento. Agarró la bici roja y se dispuso hacerle rebeldía a Eolo que la revoloteaba de frente. No dio pie atrás . Se apeó de una bolsa de globos de arcoiris- Los ató con nudos marineros a sus manos, y al cuerpo ,casi humano, de su bici. Manubrio colores morados, rosas, azules, negros, cafés. Parrillla salmones, reacomodó los rojos, y los blancos, también los verdes como las esperanza y enfiló el camino a una velocidad ciega. De apoco la bici rodaba y medio volaba. Un poco más de veloz regalo y se alzó en lo aires, los sueños, las vides y también las vidas . Desde allí…

  4. Los niños siempre esperan a que llegue el día en que pasa por allí con su manojo de colores y de sueños. Núnca falta a la cita y cuando está por llegar la primavera parece que reuniera a todos las aves y flores del universo para que también estén presentes.
    Cuando llega comienza a regalarle a cada niño un globo, todos son de colores distintos; ellos lo reciben con alegría y ansiedad porque saben que el repartidor de globos ha colocado dentro de ellos un papelito con un deseo que se les hará realidad.
    – No lo abran hasta que lleguen a casa – les dice, guinándoles un ojo.
    Parece que sabe la cantidad de globos que tienen que traer cada año, cuando termina con la entrega se sube en su bicicleta y se eleva; mientras mira hacía abajo y saluda a los niños sonríe, no hay flores más bellas adornando el campo que esos niños con sus globos de colores y sus sueños en la mano.

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